APRENDER DE LAS EXPRESIONES DEL ROSTRO HUMANO

 
 A veces las expresiones no son lo que parecen:
La sonrisa no es siempre señal de una emoción positiva. Las personas sonríen también cuando se sienten desdichadas.        

Es frecuente que cuando sufrimos una broma pesada o sentimos que se nos ha puesto en ridículo sonríamos como si no nos importara porque “hay que aceptar las bromas o fingir que no nos afectan”.


Sincera: Dura más cuando los sentimientos positivos son muy intensos. Se elevan las mejillas y salen “patas de gallo”. 

Amortiguada. Sentimientos positivos aunque disimulando la intensidad. Se aprietan los labios, salen “patas de gallo” y se estiran las comisuras de los labios.

Falsa. Su fin es camuflar, convencer al otro de que se siente una impresión positiva. Contradice la emoción interior. De todas, es la única sonrisa mentirosa.

Burlona. Llamada también “de Chaplin”. Poco corriente. Los labios se elevan en un ángulo muy pronunciado. Insolente, se alegra del mismo hecho de sonreír.

Desdeñosa. Contracción del músculo orbicular de los labios, protuberancia en torno a las comisuras y, a veces, hoyuelo. Se confunde con una auténtica

Temerosa. No hay expresión positiva. El músculo risorio tira de los labios hacia las orejas y los labios quedan en posición rectangular.

Triste. Muestra emociones negativas sin querer ocultar la desdicha. Es asimétrica y prolongada. Habitualmente implica que la persona no va a quejarse.